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Facultad: Humanidades.

Escuela: Educación.

Carrera: Pedagogía en

Historia, Geografía y

Educación Cívica.

Trabajo final

Formación del Partido Radical en el siglo XIX

Nombre: Carolina Catalán R.

Ramo: historia de Chile Republicano.

Profesor: Ana Henríquez O.

Fecha: 24 de noviembre de 2008.

Índice

Introducción…………………………………………………………………..P. 3-4-5.

Capitulo Nº 1…………………………………………………………………..P. 6.

Capitulo Nº 2…………………………………………………………………..P.7-8-9.

Conclusión……………………………………………………………………..P. 10.

Bibliografía…………………………………………………………………….P.11.

Introducción

A mitad del siglo XIX, específicamente en 1857, se forjo una pugna ideológica entre conservadores y liberales de carácter trascendental que marco un antes y un después en la política chilena, por un suceso que mayor importancia no tuvo, pero sus consecuencias dan pie al cambio político chileno, que fue “La cuestión del sacristán” hecho que enmarco un disputa entre el estado y la iglesia donde el arzobispo de Santiago, Rafael Valentín Valdivieso, jugo un papel fundamental tras su largo cargo, donde fue un gran defensor de los privilegios de la Iglesia Católica en Chile, a su vez por parte del estado estaba al mando del gobierno el presidente Manuel Montt.

Forjando así una nueva fisonomía de la política chilena, puesto se formaron nuevas tendencias políticas, así como se dividieron otras, dando paso a los partidos políticos que caracterizaron a Chile en el siglo xix, específicamente estudiaremos la formación del partido radical y sus ideologías más intrínsecas.

Destacando principalmente como objetivo principal, demostrar mediante la bibliografía la formación del partido radical, tras la separación del partido liberal por los acontecimientos ocurridos con “la cuestión del sacristán”, estableciendo como hipótesis que los principios doctrinarios que animaron al partido radical fueron los mismos cuyo impulso habían motivado a la juventud liberal de años atrás, pero tras “La cuestión del sacristán”, hito que marcó la separación y la formación de diversos partidos políticos, los radicales, impulsados por la actitud inadecuada de la clerecía, iniciaron una violenta campaña antirreligiosa y anticlerical, manifestada a través de dos capítulos que engloban el tema, destacando que el primero se organiza en base al estado de la cuestión, dando a conocer lo que se ha establecido referente al tema, para posteriormente dar a conocer en el segundo capitulo la investigación a fondo, con el aporte personal referente al tema a investigar, tras basarse en diversas bibliografías que dan a conocer los acontecimientos ocurridos a mediados del siglo xix, como:

n El “48” chileno. Igualitarios, reformistas, radicales, masones y bomberos, Cristián Gazmuri, Santiago editorial Universitaria, 1999.

n El Partido Radical: sus obras y sus hombres, Ángel Custodio Espejo, Biblioteca Nacional.

n León, René, Evolución Histórica de los partidos políticos chilenos, Editorial Francisco de Aguirre, Buenos Aires, 1971.

n Losa Partidos Políticos Chilenos, Urzúa, Germán, Editorial Jurídica de Chile, 1968.

n Los Radicales ante la historia, Sepúlveda, Julio, Editorial Andrés Bello, Santiago 1993.

Para poder comprender de manera más especifica el suceso que aconteció a mitad del siglo xix, que ha sido denominado por la historiografía “la cuestión del sacristán” debemos señalar que esta situación acontece cuando el sacristán mayor de la catedral, Presbítero Francisco Martínez Garfias, expulso al empleado de la sacristía Pedro Santelices, justamente el arzobispo Valdivieso no se encontraba en la ciudad cuando ocurre el acontecimiento, en virtud del Derecho de Patronato, se ignora la situación manteniendo a Santelices en su cargo. Frente a tales sucesos el sacristán mayor presentó su renuncia y se quejó ante el vicario, quién a su regreso a Santiago ordenó nuevamente la expulsión del empleado de la sacristía y dos miembros del cabildo desobedecieron y apelaron a la resolución del Obispo con un recurso de fuerza ante la corte suprema, cuyo fallo fue favorable a las pretensiones de los canónigos rebeldes ya que conminó al Obispo a suspender la sanción impuesta.

El arzobispo Valdivieso recurrió al presidente Montt, el cual manifestó que no podía dejar sin cumplimiento un fallo judicial. Por lo que el Monseñor Valdivieso decidió salir desterrado, tras tal suceso, el Gobierno se arrepintió y consiguió que los canónigos renunciaran ante la corte suprema por lo que Valdivieso les levantó el castigo.

El recurso de fuerza utilizado por lo canónigos rebeldes fue un derecho inherente del Patronato y consistió en la facultad que tenían los miembros del clero de recurrir a los tribunales ordinarios de justicia para reclamar las resoluciones del tribunal eclesiástico. De este modo una cuestión que no parecía tener mayor trascendencia precipitó la ruptura del Partido conservador y liberal, para pasar a conservar el nombre de conservadores el ala mas clerical, la que dio su apoyo a la iglesia, y los que apoyaron al presidente Montt en la supremacía del estado, recibieron el nombre de partido nacional, para el lado contrario los liberales, se dividieron en moderados y los mas exaltados que estos últimos recibieron el nombre de radicales por su postura de no querer tranzar en sus ideologías con los conservadores, a diferencia de los liberales moderados que mantuvieron dicho nombre.

.

La formación del partido radical y su bibliografía.

“Encina llega a decir, concordante con Edwards que “al finalizar la primera mitad del siglo XIX, no existía ni podía existir en Chile el juego regular de partidos que se disputan la opinión, y que, cuando triunfan, asumen el gobierno y realizan o intentan realizar las aspiraciones que informan su programa y su vida en cuanto a  colectividades políticas” [1] si bien antes del suceso en cuestión, la política chilena no posia una formación política establecida, por lo la formación de los partidos políticos posee su cuestionamiento por que lo que diferentes autores como Encina y Edwards establecen que el gobierno manifestaba que la existencia de diversos grupos carecía de valor  real, y que la verdadera suma de poder político recaía casi exclusivamente en el Presidente de la república como se manifestó en el régimen autocrático desde 1830 a 1860, donde se “gobierna por encima de los partidos, prescindiendo en la práctica de su concurso y haciendo caso omiso de su existencia para depender, por el contrario, esto de la voluntad presidencial; a contar de 1860 y hasta 1890 son los partidos los que juegan un papel fundamental, de modo que puede sostenerse que ahora es el presidente quien gobierna ayudado por ellos, estableciéndose una suerte de equilibrio entre la autoridad presidencial y los círculos que lo apoyan”2. pero ya tras el mandato de Pérez se puede observar que hay una clara manifestación de cuatros sectores donde la opinión se divide en conservadores, nacionales liberales y radicales, los últimos que tomaremos mayor ímpetu a su rápida formación para ello debe destacar la verdadera etapa de sus inicios puestos que hay diversos autores que establecen que los radicales surgen en la primera etapa del siglo xix con las primeras insurrecciones liberales en contra de la oligarquía, sus ideologías plasmaban reformar la constitución de 1833, con el fin de promover un régimen más democrático y liberal, con un claro perfil anticlerical, pero para otros autores el partido radical se manifiesta a través de la cuestión del sacristán consolidándose como tal,

Capitulo nº 2

“La cuestión del sacristán forja el partido radical”

La formación del partido radical surge a través de diferentes sucesos que acontecen en la mitad del siglo xix, pero el impulsor de separar definitivamente del partido liberal fue la denominada cuestión del sacristán, puesto si bien anteriormente hubieron conflictos que marcaron una posible separación entre los partidos, especialmente en el liberal, ya que estos promulgaban sus ideologías hasta el fin, hecho que no ocurrió con certeza en dicho suceso puesto que los liberales decidieron tranzar con los conservadores, en la denominada fusión liberal-conservadora donde hubo un pequeño grupo de liberales exaltados que rechazó por completo, puesto que designaba la derrota generalizada del partido radical, pues bien antes acontecieron hechos que podrían manifestar una posible separación, pero tras lo acontecido en 1857, fue un motivación y oportunidad especifica para demostrar los nuevos aires que proclamaban este grupo de radicales, que promovieron sus pensamientos a lo largo del siglo xix sin dejar estas doctrinas de lado, aunque para muchos autores, se refleja tal situación por no haber ascendido al trono presidencial, pero cabe destacar que aunque así hubiese sido no hay manera laguna de establecer si seguirían con sus ideales puesto que serian solamente especulaciones referente al tema, en conclusión no eran sino liberales que deseaban mantener a toda costa la lealtad a sus principios, por ello es preciso destacar que entre sus ideales primordiales estaban reformar radicalmente la constitución y obtener un triunfo absoluto de posprincipios liberales, que se propagaron a través de todo el país, por medio de los Clubes de la reforma.[2]

“León dice que lo que no entendieron los radicales es que sin la fusión le habría sido imposible a los liberales llegar al poder, pues no contaban a su favor ni con la aristocracia ni con el clero

A su vez cabe destacar que entre sus propuestas radicales están las Características antirreligiosas del partido, en donde su vuelve a enmarcar el hito central de la investigación, si la cuestión del sacristán fue el propulsor de la formación de dicho partido, si bien el tema de trasfondo del hito del sacristán fue un problema netamente religioso en donde se crea una pugna entra la iglesia y el estado por la dependencia de la esta en el estado, demostró que el hecho primordial fue que el estado en virtud del derecho de patronato, ignoro la expulsión de Santelice manteniendo en su cargo habitual por echo el sacristán mayor renunció y se enfrento ante el vicario, el cual pidió de nuevo la expulsión del empleado de la sacristía y algunos miembros del cabildo no obedecieron a la respuesta dada y apelaron a una resolución por parte del Obispo a través un recurso de fuerza ante la corte suprema, la que dio una respuesta favorable a los cuyo fallo fue favorable a las pretensiones de los religiosos rebeldes intimidando al Obispo a suspender la sanción impuesta por lo que el arzobispo Valdivieso pide ayuda al presidente Montt, el que manifestó que no podía dejar sin cumplimiento un fallo judicial, hecho que empujo al arzobispo a autoexiliarse, consiguiendo que los canónigos renunciaran ante la corte suprema pues el gobierno se arrepintió de dicha decisión, por lo que Valdivieso les levantó el castigo. Pero si bien “lo razonable y acertado habría sido censurar en todas partes la unión del cura con el gobernador y con el aristócrata; pero el partido radical fue mucho más allá y criticó a la iglesia y a sus dogmas, levantando un fermento de pasiones que agitó violentamente a la sociedad de entonces”2, eran esas doctrinas del partido radical las mismas que el liberalismo había venido desde tiempo atrás y por las cuales ya se había luchado mas de una vez, y derramado en el país más de una gota de sangre.

Entre los hechos principales que caracterizaron al partido radical fueron situaciones ínfimas, pero que los hacían ser particularmente lo que promulgaban a diferencia del partido liberal, puesto que los radicales no aceptaban lainazas o renunciamientos, puesto que significaban el retraso en la práctica de la doctrina u ideología que anhelaban, así como su ideal opositor ante la iglesia católica, que se forjo y acentuó con la cuestión del sacristán por la dependencia de la iglesia en el estado y el no poder realizar cambios profundos en las decisiones y confabulaciones entre ambas, puesto que de ahí se observa la manifestación de que cada partido que se dividió a raíz del acontecimiento ya mencionado tomara cada uno, una postura referente a la situación, por lo que los radicales se manifiestan ultra liberales y anticlericales, aunque cabe mencionar un caso distinto y contradictorio que fue de un gran radical, llamado Francisco Vergara el cual se mostró siempre a favor de la religión, hecho que se evidencia en algunos escritos personales, como cartas a familiares, donde manifiesta su postura religiosa ante todo .

Conclusión

La vida política en Chile en el siglo xix se caracteriza por dos etapas características, puesto que en la primera mitad del siglo xix se ve una desorganización política, se pude ver mayoritariamente que existían ideologías en diferentes grupos, que se diferenciaba de otros, pero aun no se establecen como partidos políticos definidos con sus bases y campañas, pero tras varios sucesos que marcan la mitad del siglo van a dar paso a la creación de aun nueva vida política, forjándose la sociedad de la igualdad que se convirtió rápidamente en el foco de agitación política del país, motivando a todos los jóvenes intelectuales y un buen número de artesanos a levantamientos en contra del gobierno, a si mismo se establece que los orígenes del Partido Radical se remonta con la formación de una organización llamada “la asamblea constituyente”, que agrupó a la mayoría de los líderes del partido: Manuel Antonio Matta, Angel Custodio Gallo, Pedro León Gallo, Francisco Marín, Juan Arteaga Alemparte y Guillermo Matta, los cuales establecieron como uno de sus motores centrales, el cambio radical a la reforma de 1833, pero sin duda el eje de la formación del partido radical fue “la cuestión del sacristán” destacando la notoriedad que alcanzó la controversia entre iglesia y estado, punto central de la pugna que se formo, para dar paso a la formación de nuevos partidos políticos, que específicamente podemos destacar que el partido radical, tuvo gran ímpetu de separarse de el partido liberal, por muchas razones que prácticamente se establecen a juicio de urgencia, tras este (partido liberal) estar en disposición de tranzar y forjar una alianza liberal-conservadora hecho que un grupo ínfimo de personajes, no estuvieron de acuerdo por lo que se reunieron un ideales específicos, que si bien poseían bases liberales, pero nunca quisieron tranzar sus ideologías y menos fusionarse con el partido conservador, como lo hicieron los liberales tras “la cuestión del sacristán”, que como se ha establecido dio paso a la formación del radicalismo, pero sus bases ideológicas se difunde en el periódico La Voz de Chile” el da a conocer; la enseñanza laica, la libertad electoral, el derecho edilicio, descentralización administrativa, reformar la constitución de 1833 y la interacción del pueblo en la generación de autoridades, para dar a conocer el futuro que plasmaba el nuevo partido político, que si bien se caracterizo por sus ideas radicales y defendiendo sus pensamientos hasta las ultimas consecuencias, que si bien fueron uno de los partidos políticos que mantuvo firme sus ideales durante todo el siglo xix, aunque no hallan alcanzado la presidencia del país sino hasta el siglo xx, se pude destacar de manera honorable, que siempre conservaron sus principios doctrinarios, pues el ser radical, es no querer ser un conservador, y el ser humano, es un hombre que ambiciona, y cuando tiene el poder no quiere dejarlo, es mas quiere siempre ser y tener mas, por ello se destaca que los radicales conservaron sus ideales puesto que no accedieron al sillón presidencial, pero fueron los únicos que plasman este sentimiento de defender ante todo sus ideas, aunque nadie puede defender u criticar esta forma de plasmar sus pensamientos en el siglo xix, porque no se puede especular si hubiesen cambiado a la hora de alcanzar la presidencia, o si hubiesen conservado de igual manera sus postulados, eso solo queda a la postura y pensamiento personal, solo queda destacar que independientemente de todo, la importancia de estudiar la formación del partido radical, es vital para entender los cambios políticos que suscitaron en el siglo xix, y además comprender la magnitud que tuvo una situación anexa como fue “la cuestión del sacristán” en la vida social, religiosa y política de un país marcando una nueva etapa de cambios profundos en la vida chilena, especialmente en los partidos políticos, con su separación y formación de nuevos que dan una gama mas amplia y estable de sentirse parte activa de la política chilena en momentos, que el país aun se forjaba para ser lo que hoy en día a logrado llegar a ser.

Bibliografía

n El “48” chileno. Igualitarios, reformistas, radicales, masones y bomberos, Cristián Gazmuri, Santiago editorial Universitaria, 1999.

n El Partido Radical: sus obras y sus hombres, Ángel Custodio Espejo, Biblioteca Nacional.

n Evolución Histórica de los partidos políticos chilenos, León, René, Editorial Francisco de Aguirre, Buenos Aires, 1971.

n Los Partidos Políticos Chilenos, Urzúa, Germán, Editorial Jurídica de Chile, 1968.

n Los Radicales ante la historia, Sepúlveda, Julio, Editorial Andrés Bello, Santiago 1993.

n Evolución histórica de los partidos políticos chilenos, León, Rene, Editorial Francisco de Aguirre, Buenos Aires, 1971.

n Los partidos políticos chilenos, Greman, Urzua, Editorial de Chile, 1968.

n Los radicales ante la historia, Sepúlveda, julio, editorial Andrés Bello, Santiago 1993.


1 German Urzua, los partidos políticos chilenos, editorial de Chile  (P. 38).

2 (Encina, Francisco, Ob. Cit., p. 155, t. XIV)

[2] León, Rene, Evolución histórica de los partidos políticos chilenos, Editorial Francisco de Aguirre, Buenos Aires, 1971.

2 Ibidem. P. 50

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